sábado, 24 de mayo de 2014

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Qué es la fermentación panadera?

Como probar si la levadura esta buena antes de hacer una Receta de Pan

El consumo de leche favorece la salud

El consumo de leche favorece la Salud.


calcio
La leche está formada por una gran variedad  de componentes altamente beneficiosos  para la salud, entre los que se destacan sus proteínas de alta calidad nutricional, los hidratos de carbono o lactosa y las grasas, además de vitaminas y minerales. Dentro de las grasas el mayor porcentaje corresponde a grasas saturadas en un 62% y el resto a grasasinsaturadas. Es importante resaltar aquí que,  a pesar de que el mayor porcentaje son  grasas  saturadas, un 15% de éstas corresponde a ácido estéarico que es neutro en su acción aterogénica y el resto  son ácidos grasos como el laurico, mirístico y palmítico cuya acción aterogénica está en revisión. Dentro de los insaturados, la hidrogenación natural en el rúmen de la vaca produce  ácido linoleico conjugado (C.L.A.) y ácido Vaccenico Los CLA  han demostrado ser eficaces en la prevención de Enfermedades Cardiovasculares  y algunos tipos de Cáncer, así como poseer un gran efecto en la estimulación del sistema inmunológico.
Paralelamente, la grasa de los lácteos es un nutriente importante e imprescindible para la formación de hormonas del aparato reproductor, como los estrógenos y el estradiol.
La grasa de la leche es  vehículo de vitaminas  liposolubles como la A, D, E y K, relacionadas con funciones de la vista y la piel, fijación del calcio en el esqueleto, potentes antioxidantes y funciones de regulación en la coagulación.
Todos estos avances en el conocimiento sobre la composición de la grasa de la leche han permitido demostrar que esta grasa no es responsable de los efectos negativos que se le adjudicaban en el pasado; por el contrario cada vez más surgen evidencias científicas sobre efectos beneficiosos en la salud.
El consumo de leche cubre un relevante papel nutritivo en las etapas de crecimiento de los niños y adolescentes, porque la combinación de sus nutrientes  favorece  la formación y fortalecimiento de huesos y dientes. Son los lácteos los responsables de aportar el calcio que el cuerpo necesita para un óptimo desarrollo de la masa ósea.
Se recomienda a nivel mundial el consumo de 3 porciones de lácteos por día, incluyendo leche, yogures y quesos. Así se logran incorporar el 70% del calcio necesario, la mitad de las proteínas, 33% de fósforo, 28% del potasio en tan sólo 330 calorías, el 15% de las calorías que se deben consumir en un día.
El consumo de 3 lácteos por día contribuye en forma eficaz en la promoción de la salud y en la prevención de diversas enfermedades.

Bibliografía.
Nutrición y Osteoporosis. PhD. Connie M. Weaver. Department of Nutrition Science. Purdue University West Lafayette. IN.
Bernier, L.A., Roundtable discussion on milk fat, dairy foods and coronary heart desease risk, J Nutr. 123, 1175, 1993-

¿Cómo afecta la sal a la levadura?


Escrito por Joan Whetzel Traducido por Mike Tazenda
     

¿Cómo afecta la sal a la levadura?
La levadura controla el proceso de fermentación.

La levadura que se añade a otros ingredientes para hacer el pan fermenta produciendo un gas que eleva que la masa leve. Además de levar la masa, la fermentación fomenta la producción de gluten, mejora la textura y el sabor del producto terminado, y extiende la vida útil de la hogaza de pan. La sal, un ingrediente clave para hacer el pan, puede mejorar o perturbar seriamente la acción de la levadura durante el proceso de fermentación.

Levadura, sal y fermentación 

Merriam-Webster define a la levadura como un elemento que contiene un hongo unicelular que se desarrolla en presencia de azúcares (como miel, melaza, almidón), sal, agua y calor. La sal, o cloruro de sodio (NaCl), sazona y preserva las comidas, y es un ingrediente clave en la fermentación con levaduras. La fermentación produce una reacción química efervescente, o una ruptura química de una sustancia (como azúcar, harina, miel o melaza) que genera un gas. La fermentación requiere de la presencia tanto de levadura como de sal.

Objetivos de la fermentación

La fermentación logra los cinco principales objetivos de la fabricación del pan. Primero, mejora el manejo de la masa al hidratar y suavizar las proteínas de gluten. Segundo, el gluten generado mejora la capacidad del pan para retener el gas creado por la fermentación, y por ende lograra el levado. Tercero, logra una textura suave y resiliente para el pan. Cuarto, la fermentación adecuada produce un sabor agradable. Por último, la fermentación extiende la vida útil del pan terminado.

Sal y control de la fermentación

La activación de la levadura comienza en el momento en que toma contacto con agua, harina y otros ingredientes para hacer pan. La fermentación consistente y el control de este proceso son la clave para un producto terminado perfecto. Los factores del control de la fermentación incluyen: tiempo, temperatura de la masa, ingredientes correctos (lo cual incluye al tipo y madurez de la levadura), pH de la masa y la cantidad correcta de agua, azúcar, sal, levadura e inhibidor de moho (un sub-producto del proceso de fermentación).

Efecto de la sal sobre la levadura

La sal a niveles de 1% en volumen de pan enlentece la actividad de la levadura. El nivel deseable de sal va desde 1,75% a 2,25%. Para obtener buenos resultados con más sal, se requiere de una mayor cantidad de levadura. Equilibrar la sal y la levadura mantiene el proceso de fermentación bajo control y produce una buena textura final. La sal también ajusta la estructura del gluten, ayudando a que la masa retenga el dióxido de carbono generado por la fermentación. La sal mejora el sabor del pan y contribuye a la obtención de una corteza dorada al permitir que los azúcares se desarrollen lentamente durante el tiempo de horneado.

Demasiada sal

Demasiada sal retrasa la fermentación y puede incluso matar la levadura, aunque la levadura es menos sensible que lo que solía ser en el pasado. La levadura hoy en día es más confiable, reduciendo la probabilidad de que un exceso de sal la mate. El exceso de sal también hará que el pan tenga un sabor desagradablemente salado y retrasará el proceso de levado, reduciendo el volumen de la masa y haciendo que el producto terminado sea denso y pesado.

Muy poca sal

Muy poca o nada de sal causa que la masa leve muy rápidamente, creando una hogaza de pan con hoyos grandes e irregulares. En este caso, la falta de sal permite que la levadura se descontrole durante la fermentación. La falta de sal también produce un pan insípido y sin volumen, ya que la estructura del gluten no es lo suficientemente fuerte. Muy poca sal también puede resultar en una corteza blanda y sin color debido a que la levadura usa los azúcares disponibles demasiado rápido.

Pan ácimo y Pan Casero

Pan ácimo

Pan ácimo.
Detalle de la torta cenceña típica de Albacete.
Pan ácimo (ázimo o cenceño) es el pan que se elabora sin levadura. Su masa es una mezcla de harina de algún cereal con agua, a la que se le puede añadir sal. A esta masa se le da la forma deseada antes de someterla a temperatura alta para cocinarla. La harina utilizada generalmente es de trigocebadamaíz u otros cereales.

Características

Por mucho tiempo el pan ácimo fue el único que pan) se preparaba con harina integral y se cocinaba poniendo la masa sobre piedras o cenizas calientes. Posteriormente el pan ácimo fue evolucionando hasta convertirse en muchas de las variedades de pan que conocemos hoy en día. Esa evolución se dio gracias a que se inventaron los hornos, se descubrió la levadura, las harinas comenzaron a ser refinadas y se incorporaron al pan nuevos añadidos como aceites, mantequillas, especias, etc. Sin embargo, actualmente muchas personas siguen elaborando el pan ácimo, bien sea por razones de sencillez (el pan ácimo es el más fácil de elaborar), por razones religiosas o de salud.
Como el pan ácimo se elabora con harina integral y sin grasas, resulta más saludable que los panes blancos que se elaboran con harinas refinadas, y que muchos panes integrales que recurren a grasas como aceite o mantequilla.



Pan ácimo. Receta


Pan ácimo


Era tarde, la panadería estaba cerrada, por una vez en la vida mi madre no tenía una barra de emergencia en el congelador de su casa, y en mi casa si no comemos con una pizca de pan es como si no nos luciera la comida. Por suerte recordé la existencia del pan ácimo.
Quizás no sea tan bonito como el resto de los panes, quizás parezca el primo feo del resto de los panes, pero está con nosotros desde hace casi 10000 años, por algo será.

Los ingredientes

1/2 Kilo de harina integral, 1 vaso y medio de agua templada, aceite de oliva y 2 cucharaditas de sal.

La preparación del pan ácimo

En un cuenco ponemos la harina y le damos forma de volcán.
En el cráter echamos el agua templada y 2 cucharadas de aceite.
Amasamos durante unos 15 minutos, poniendo si hace falta sobre el mármol con un poco de harina espolvoreada por encima. Formamos una bola y dejamos reposar envuelto en con un paño durante al menos una hora.
Precalentamos el horno a 220º.
Preparación del pan ácimo
Después del reposo separamos porciones y las aplastamos en el mármol con un rodillo formando láminas de medio centímetro de espesor aproximadamente.
Colocamos las láminas en la bandeja de horno espolvoreada con harina y las pintamos con aceite de oliva.
Cocemos durante 15 o 20 minutos.
Tiempo de preparación | 30 minutos
Tiempo de reposo | 60 minutos
Tiempo de cocción | 20 minutos
Dificultad | Fácil

La degustación

Es un pan ideal para comer casi como una tostada con algo salado por encima.
El tiempo de cocción puede variar según el tipo de horno y el grosor de la lámina de masa, así que debemos vigilar para que no se quede demasiado seco.



Cómo hacer pan casero. Receta






      
Receta de pan casero


Aunque algo laborioso, a los que nos gusta la cocina disfrutamos haciendo nuestros propios panes en casa. Aquí os explicamos todos los secretos de cómo hacer pan casero, receta paso a paso, con consejos sobre el amasado y refinado de la masa, fermentación y horneado.
Los hornos tradicionales, con los que se obtienen mejores resultados, son de leña, como los usados también para hornear las pizzas, pero en casa también obtendremos muy buenos resultados con los hornos domésticos, con los consejos que os damos.
Ingredientes para un pan de 30 cm.
750 gr. harina de fuerza, una cucharadita de levadura seca (equivalente a 15 gr. levadura fresca), media cucharada de sal, 450 cc. agua tibia. Semolina o harina, para la mesa.
Elaboración.
1º Mezcla.
Tamiza la harina y la sal sobre un cuenco. Mezcla la levadura con el agua tibia, pero sin sobrepasar los 40º, ya que destruiría el fermento vivo. Si usar levadura fresca, deja reposar unos 15 minutos la mezcla de levadura con el agua, hasta que forme burbujas en la superficie.
Haz un hueco en el centro de la harina, y vierte la mezcla de levadura, removiendo a fondo con las manos hasta que la masa se desprenda de los bordes. Si ves que está demasiado blanda y húmeda, añade algo más de harina. Si esta muy seca, humedece un poco la masa.
Mezcla de ingredientes
2º Amasado y refinado.
Pasa a la mesa enharinada y amasa a fondo durante 15 minutos. Para ello sujeta la masa con una mano y, con la palma de la otra, estira la masa extendiéndola hasta que empiece a rasgarse. Dobla luego sobre si misma al mismo tiempo que la retuerces ligeramente (un par de giros). Continúa extendiendo, doblando y retorciendo la pasta con un movimiento rítmico y regular, durante 15-20 minutos.
La pasta estará lista cuando no esté pegajosa, se extienda fácilmente y se note suave al tacto.
Amasado, refinado del pan
3º Primera fermentación.
Lava bien el cuenco, unta con aceite ligeramente e introduce dentro la masa. Cubre con film transparente, para mantener la humedad, y deja fermentar en lugar tibio hasta que duplique su volumen, entre una hora u hora y media. Se conoce el punto cuando al presionar con el dedo la huella desaparece muy lentamente.
Primera fermentación de la masa
4º Segundo amasado.
Pasa la masa a la mesa y, haciendo una presión ligera con la palma de la mano, ve amasando la masa en sentido circular, doblando los bordes hacia el centro, repitiendo el proceso. Cuando tenga forma redondeada, da la vuelta al pan dejando los pliegues en la base.
Cubre el pan con un trapo limpio y deja reposar 10-15 minutos. Repite el amasado anterior, para dar forma redonda de nuevo.
Segundo amasado
5º Segunda fermentación.
Esta segunda fermentación es la que dará esponjosidad al pan. Coloca el pan sobre una tabla lisa enharinada y cubre con un lienzo seco. Deja fermentar en sitio cálido durante 50 minutos.
Los tiempos de fermentación son aproximados, ya que dependen mucho de la temperatura ambiente y la humedad, incluso del tipo y cantidad de levadura utilizada.
Segunda fermentación
6º Horneado.
Enciende al horno a 230º. Para obtener una atmósfera húmeda introduce una bandeja con agua caliente en la base del horno. Introduce la bandeja del horno a media altura, para que se vaya calentando.
Horneado del pan
Una vez el pan haya subido lo suficiente, haz una incisión poco profunda en la superficie, con una hoja de afeitar o cuchillo muy afilado, para que desarrolle más corteza. Desliza el pan en la bandeja del horno, pulveriza con agua fresca el horno. El vapor es fundamental para la formación de la corteza.
A los 20 minutos, tiempo durante el cual el pan sigue subiendo, retira la bandeja con agua del horno. Sigue la cocción otros 15-20 minutos, baja la temperatura a 200º y deja acabar el horneado, hasta que el pan esté cocido. Esto lo sabremos cuando al golpear la base con los nudillos suene a hueco.
7º Enfriado.
Deja enfriar sobre rejilla. No lo cortes hasta que esté completamente frío, mejor incluso al día siguiente, que habrá perdido el exceso de humedad.
Degustación, consejos.
Hacer pan requiere más paciencia que esfuerzo, por los largos tiempos de fermentación y reposo. Aquí explicamos cómo hacer pan casero, receta, que es la preparación básica. Si queremos un pan más rústico, podemos sustituir una pequeña parte de la harina blanca por harina de centeno, integral o harina de cebada. Además podemos aromatizar la masa con aceite de oliva, ideal para pizzas y foccacias.

La levadura fresca

La levadura fresca es un ser vivo que actúa como agente leudante natural.
Su nombre técnico es Saccharomyces cerevisiae.

¿PARA QUÉ SIRVE?

En la fabricación de panificados, durante la fermentación, la levadura se alimenta principalmente de azúcares y otros carbohidratos, produciendo gases que quedan retenidos en la red de gluten haciendo crecer las piezas de panificación.

BENEFICIOS Y ATRIBUTOS

Produce la fermentación transformando los azúcares de la masa en el gas anhídrido carbónico y alcohol.
Airea los productos, dando a la miga una estructura porosa y ligera.
Da a los panificados un aroma y sabor característico.
Juega un papel importante en la coloración de las cortezas.
Genera masas elásticas y plásticas.
Tiene proteínas y vitaminas, por lo que tiene un alto valor nutricional.
VIDA UTIL

35 días (en envase original)

ALMACENAMIENTO Y CONSERVACIÓN

Refrigerada entre 5 – 7°C.
Es muy importante mantener la cadena de frío.
Cerrar bien el paquete si queda un remanente, o guardarlo envuelto en papel film.

Levadura








Levadura

La levadura, pequeños hongos mircroorgánicos que están por todas partes en la naturaleza, se alimenta del azúcar y produce dióxido de carbono como un desperdicio.

Dióxido de carbono

Normalmente, el dióxido de carbono producido por la levadura, se evapora. Pero cuando la levadura es incorporada a la masa de pan, estos gases forman burbujas en su lugar, haciendo que la masa aumente.


Levadura

La levadura es un organismo vivo; un hongo, para ser exactos. En su artículo de 2005, Biodiversity and Ecophysiology of Yeasts, Kurtzman y Fell estimaron que las 1500 especies de levadura conocidas constituyen sólo el 1% del reino de los hongos. El tipo de levadura usado en la cocina es la especie Saccharomyces cerevisiae, también conocido como levadura de horneado o levadura de cerveza. Cuando se mezcla la levadura con harina y agua, las enzimas de la levadura y de la harina trabajan juntas para descomponer las moléculas de almidón de la harina en azúcares simples de los que se alimenta la levadura. Al metabolizar el azúcar, la levadura excreta alcohol etílico líquido y gas de dióxido de carbono.

Básicos del pan

La estructura molecular de la masa de pan está hecha principalmente de glúten, una proteína que no es soluble en agua. Es el glúten el que le da a la masa su elasticidad y consistencia chiclosa. Cuando se añade levadura a la masa, el gas de dióxido de carbono que ésta libera como parte de sus procesos metabólicos queda atrapado en el glúten, creando burbujas. Es la formación de burbujas de dióxido de carbono lo que causa que el pan se eleve.

Vinagre + pan

Aunque el vinagre en grandes cantidades se usa como funguicida orgánico, las pequeñas cantidades como las que se usan para cocinar no son letales para la levadura. Añadir vinagre a la masa de pan tiene dos efectos. Primero, el ácido acético en el vinagre debilita las moléculas de glúten, haciendo que la masa sea más susceptible a la formación de burbujas. Segundo, la composición química del ácido acético es CH3COOH, lo que significa que se hace disponible dióxido de carbono adicional debido a la liberación de éste por el ácido acético al neutralizarse por el glúten.



El efecto de los diferentes azúcares sobre la levadura



El efecto de los diferentes azúcares sobre la levadura
El azúcar es el combustible que usan las levaduras para expandirse.

La levadura es un microorganismo vivo comúnmente utilizado en panadería para levar las masas mediante el proceso de fermentación. Para que esta ocurra la levadura necesita un combustible en forma de azúcar. La reacción de la levadura varía dependiendo del tipo de azúcar que se use.

Efectos del azúcar de cocina

Cuando se mezcla levadura con azúcar de caña, azúcar de mesa o sustituto del azúcar "equal", la cantidad de dióxido de carbono que libera la mezcla varía. El azúcar de mesa es la que produce más dióxido de carbono, seguida por el azúcar de caña. Como el "equal" no es un azúcar verdadero, produce muy poca cantidad de dióxido de carbono.

Monosacáridos y disacáridos

Los monosacáridos como la dextrosa y la fructosa son moléculas de un solo anillo. Los disacáridos como la sacarosa, la maltosa y la lactosa están formados por dos monosacáridos unidos. Al mezclarse con la levadura, la que produce más fermentación es la maltosa (y por consiguiente más dióxido de carbono) seguida por la dextrosa. La fructosa y la lactosa producen una reacción muy pequeña.

Consideraciones

Para mezclar la levadura con el azúcar debe haber un líquido. La temperatura de este tiene un gran efecto sobre la cantidad de dióxido de carbono que se produce. Si la temperatura es demasiado baja, la levadura no reaccionará con el azúcar; en cambio si la temperatura es demasiado alta, los microorganismos de la levadura se destruirán.





Iingredientes



Ingredientes
  • 1 kg de harina 000
  • 100 g de grasa derretida *
  • 50 g de levadura fresca
  • 1 pocillo de agua
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 20 g de sal
  • 500 cc de agua (aproximadamente)

Elaboración del fermento: disolver la levadura con la cucharadita de azúcar, una cucharada de harina y el pocillo de agua. Dejar espumar.
Elaboración del pan:
Colocar en un bowl grande la harina, hacer un hueco en el centro, agregar la sal sobre los bordes superiores de la harina (para que no toque la levadura), colocar en el hueco el fermento y la grasa.
Unir con la mano incorporando agua a temperatura ambiente hasta formar una masa.
Retirar del bowl y trabajar en la mesada hasta que se vuelva elástica y sedosa.
Dejar levar.
Volver a amasar para desgasificar, cortar y hacer bollos.
Rociar con aceite una placa para horno, colocar los bollos y hacer un corte en cruz en la parte superior.
Dejar que dupliquen su volumen.
Antes de llevar al horno rociar los panes con agua.
Cocinar durante 25 minutos en el horno precalentado a 200ºC (temperatura máxima) o hasta que estén bien dorados y crujientes.
* La grasa puede ser de cerdo o vacuna






Cómo hacer pan

Cómo hacer pan casero. Receta


Receta de pan casero
Aunque algo laborioso, a los que nos gusta la cocina disfrutamos haciendo nuestros propios panes en casa. Aquí os explicamos todos los secretos de cómo hacer pan casero, receta paso a paso, con consejos sobre el amasado y refinado de la masa, fermentación y horneado.
Los hornos tradicionales, con los que se obtienen mejores resultados, son de leña, como los usados también para hornear las pizzas, pero en casa también obtendremos muy buenos resultados con los hornos domésticos, con los consejos que os damos.
Ingredientes para un pan de 30 cm.
750 gr. harina de fuerza, una cucharadita de levadura seca (equivalente a 15 gr. levadura fresca), media cucharada de sal, 450 cc. agua tibia. Semolina o harina, para la mesa.
Elaboración.
1º Mezcla.
Tamiza la harina y la sal sobre un cuenco. Mezcla la levadura con el agua tibia, pero sin sobrepasar los 40º, ya que destruiría el fermento vivo. Si usar levadura fresca, deja reposar unos 15 minutos la mezcla de levadura con el agua, hasta que forme burbujas en la superficie.
Haz un hueco en el centro de la harina, y vierte la mezcla de levadura, removiendo a fondo con las manos hasta que la masa se desprenda de los bordes. Si ves que está demasiado blanda y húmeda, añade algo más de harina. Si esta muy seca, humedece un poco la masa.

Mezcla de ingredientes

2º Amasado y refinado.
Pasa a la mesa enharinada y amasa a fondo durante 15 minutos. Para ello sujeta la masa con una mano y, con la palma de la otra, estira la masa extendiéndola hasta que empiece a rasgarse. Dobla luego sobre si misma al mismo tiempo que la retuerces ligeramente (un par de giros). Continúa extendiendo, doblando y retorciendo la pasta con un movimiento rítmico y regular, durante 15-20 minutos.
La pasta estará lista cuando no esté pegajosa, se extienda fácilmente y se note suave al tacto.
Amasado, refinado del pan

3º Primera fermentación.
Lava bien el cuenco, unta con aceite ligeramente e introduce dentro la masa. Cubre con film transparente, para mantener la humedad, y deja fermentar en lugar tibio hasta que duplique su volumen, entre una hora u hora y media. Se conoce el punto cuando al presionar con el dedo la huella desaparece muy lentamente.

Primera fermentación de la masa

4º Segundo amasado.
Pasa la masa a la mesa y, haciendo una presión ligera con la palma de la mano, ve amasando la masa en sentido circular, doblando los bordes hacia el centro, repitiendo el proceso. Cuando tenga forma redondeada, da la vuelta al pan dejando los pliegues en la base.
Cubre el pan con un trapo limpio y deja reposar 10-15 minutos. Repite el amasado anterior, para dar forma redonda de nuevo.
Segundo amasado

5º Segunda fermentación.
Esta segunda fermentación es la que dará esponjosidad al pan. Coloca el pan sobre una tabla lisa enharinada y cubre con un lienzo seco. Deja fermentar en sitio cálido durante 50 minutos.
Los tiempos de fermentación son aproximados, ya que dependen mucho de la temperatura ambiente y la humedad, incluso del tipo y cantidad de levadura utilizada.

Segunda fermentación

º Horneado.
Enciende al horno a 230º. Para obtener una atmósfera húmeda introduce una bandeja con agua caliente en la base del horno. Introduce la bandeja del horno a media altura, para que se vaya calentando.
Horneado del pan
Una vez el pan haya subido lo suficiente, haz una incisión poco profunda en la superficie, con una hoja de afeitar o cuchillo muy afilado, para que desarrolle más corteza. Desliza el pan en la bandeja del horno, pulveriza con agua fresca el horno. El vapor es fundamental para la formación de la corteza.
A los 20 minutos, tiempo durante el cual el pan sigue subiendo, retira la bandeja con agua del horno. Sigue la cocción otros 15-20 minutos, baja la temperatura a 200º y deja acabar el horneado, hasta que el pan esté cocido. Esto lo sabremos cuando al golpear la base con los nudillos suene a hueco.
7º Enfriado.
Deja enfriar sobre rejilla. No lo cortes hasta que esté completamente frío, mejor incluso al día siguiente, que habrá perdido el exceso de humedad.
Degustación, consejos.
Hacer pan requiere más paciencia que esfuerzo, por los largos tiempos de fermentación y reposo. Aquí explicamos cómo hacer pan casero, receta, que es la preparación básica. Si queremos un pan más rústico, podemos sustituir una pequeña parte de la harina blanca por harina de centeno, integral o harina de cebada. Además podemos aromatizar la masa con aceite de oliva, ideal para pizzas y foccacias.